La NASA estaría a semanas de enfrentar uno de los mayores retos de su historia: volver a enviar astronautas a la Luna. Tras décadas de planes postergados, el programa Artemis entra en su fase decisiva con el lanzamiento de Artemis II, previsto para febrero de 2026.

La misión marcará el primer viaje tripulado más allá de la órbita terrestre baja desde el Apolo 17 en 1972. A bordo de la nave Orion viajarán cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (NASA), junto al canadiense Jeremy Hansen. El objetivo no es alunizar, sino rodear la Luna y poner a prueba sistemas críticos de la nave.

“Lo más importante es cómo manejamos lo desconocido”, admitió Hansen, al subrayar los riesgos del regreso al espacio profundo. La cápsula seguirá una trayectoria tipo “tirachinas” que permitiría regresar a la Tierra incluso ante fallas técnicas.

Aunque no habrá aterrizaje, la tripulación obtendrá vistas inéditas del satélite natural. “Podríamos observar zonas donde nunca han estado ojos humanos”, afirmó Koch.

Asimismo, Artemis II también se desarrolla en un contexto geopolítico clave, con la exploración lunar convertida en prioridad estratégica frente al avance espacial de China. La misión sentará las bases para futuros alunizajes en el polo sur lunar y, a largo plazo, para la exploración humana de Marte.

“Cada dato cuenta”, aseguró Glover. “Incluso los errores nos acercan a lograr cosas grandes cuando trabajamos juntos”.

Fuente. Agencias internacionales

360°/KR/OBP