Las nuevas declaraciones de Donald Trump, insinuando la posibilidad de una intervención militar para adueñarse de las reservas petroleras venezolanas, encendieron una reacción inmediata en el Congreso. Varios senadores y especialistas lanzaron críticas directas y lo acusaron de impulsar una «escalada bélica» movida por intereses privados. El comentario no cayó bien entre quienes ven el tema energético como un terreno delicado que puede encender conflictos internacionales.

El senador Andy Kim fue uno de los primeros en manifestar su inquietud. Dijo que el discurso de Trump contradice lo planteado por el propio equipo de seguridad nacional. Para él, hay una falta de coherencia entre lo que se anuncia públicamente y la forma en que se manejan los riesgos en la región.

Kim recordó que estas amenazas no encajan con las explicaciones que ofrecieron recientemente los secretarios Marco Rubio (Estado) y Pete Hegseth (Defensa) sobre las agresiones militares en el Caribe. Y no dejó espacio para interpretaciones: ​«Se trata de una escalada peligrosa. Esta administración debe comparecer ante el Congreso en audiencias públicas y explicar al pueblo estadounidense por qué se arriesgan a arrastrarnos a otra guerra eterna», sentenció en X.

Otro que alzó la voz fue el senador Chris Van Hollen, quien fue incluso más directo al cuestionar los argumentos éticos detrás de la postura del gobierno. Para él, el discurso antidrogas solo funciona como una cortina para otra intención de fondo: el control petrolero. En sus palabras, ​«La incitación a la guerra de Trump contra Venezuela no se trata de detener al narcotráfico. El verdadero objetivo es un cambio de régimen para apoderarse de las reservas de petróleo y gas para sus amigos multimillonarios, poniendo a los estadounidenses en peligro por las ganancias».

Desde el análisis económico y periodístico, James Surowiecki también atacó la lógica del planteamiento y cuestionó su legalidad. Recordó que los yacimientos venezolanos nunca han pertenecido a Estados Unidos ni existe base jurídica para reclamarlos. Lo expresó de manera contundente: ​«¿De qué habla Trump ahora? “Estados Unidos de América” nunca ha sido dueño de ningún yacimiento petrolífero en Venezuela ni tiene derecho alguno sobre el petróleo venezolano», afirmó, alertando sobre el precedente que implicaría usar la fuerza militar para beneficiar intereses corporativos como los de ExxonMobil.

Fuente: Venezuela News

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