La entrega del Premio Nobel de la Paz, que galardonó la causa opositora venezolana, desató una intensa polémica en las redes sociales, especialmente tras la decisión de última hora de la líder María Corina Machado de no asistir a la ceremonia en Oslo y luego volver a decir que si estaba en camino, justificándose por «complejidades y riesgos» en el viaje, fue recibida con escepticismo, críticas y hasta burlas por parte de numerosos usuarios.
Una corriente de opinión en línea calificó la situación como un «show» mediático y un acto de distracción. Comentarios como que «lo que le gusta a Machado llamar la atención… no es normal» y que todo era «el teatro peor montado en la historia» reflejan el profundo escepticismo de algunos usuarios. Otros simplemente tacharon el evento como una «novela tan aburrida».
Además, la no comparecencia de la galardonada fue interpretada por algunos como una maniobra calculada: «la puesta en escena estaba demasiado bien preparada para ser una improvisación». Algunos usuarios indicaron que la estrategia buscaba organizar la presentación e «introducir a la hija en la política».
Duras críticas a la trayectoria y al propio premio
El debate en redes se extendió a la legitimidad del premio y la trayectoria de la líder. Varios comentarios cuestionaron la decisión del Comité Nobel, afirmando que «esos premios acaban de perder la credibilidad». Además, las críticas también se centraron en las posturas políticas de Machado: «Les recuerdo que de rodillas le pidió a Trump la incursión militar sobre su propio pueblo», otro usuario comentó que le debería dar «pena… recibir algo que no representa al Pueblo Venezolano», citando que Machado «pidió invasión para nuestro pueblo».
Un comentarista señaló que es incoherente entregar el Nobel a una persona que «no ha hecho nada y no ha tenido ningún resultado, solo decir ‘ya falta poco’ en más de 20 años». Finalmente, un usuario expresó una crítica a la ceremonia en sí, tildándola de «oscura e inceseriamente dramática».
360°/PG/OBP

















