La política ucraniana se ha visto sacudida por un escándalo de corrupción que ha escalado hasta la cúpula del poder, forzando la destitución de Andréi Yermak, la «mano derecha» y el influyente jefe de la Oficina del presidente Volodímir Zelenski, en medio de un intenso revuelo mediático y político por su presunta implicación en la trama.

   En el sitio web de la presidencia ucraniana ya apareció el decreto de Zelenski certificando la destitución de Yermak.

    La destitución se produce después de intensos rumores que sugerían que Zelenski buscaría distanciarse del creciente escándalo, ya que Yermak había amasado un poder considerable, llegando a ser descrito por medios internacionales como un «cardenal gris» o el «jefe de Estado de facto» que, desde 2022, habría superado en autoridad a todos los funcionarios electos de Ucrania, con excepción del propio presidente.

El ‘Alí Babá’ del ‘Míndichgate’

    En ese contexto, la presión sobre Yermak aumentó significativamente esta semana ya que, el diputado ucraniano Yaroslav Zhelezniak lo señaló como el posible ‘Alí Babá’ en las llamadas ‘cintas de Míndich’, grabaciones que exponen horas de conversaciones sobre corrupción entre el círculo más íntimo de Zelenski.

    Además, se le acusa de dirigir personalmente la aprobación de una ley que pretendía liquidar la independencia de la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAP) y la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU). Aunque la iniciativa fue retirada tras presiones de Occidente, evidenció los esfuerzos por debilitar los organismos anticorrupción creados en 2015 bajo solicitud de socios internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este megaescándalo involucra a varios altos funcionarios y tiene su origen en el sector energético

     Hay que destacar que el 11 de noviembre, la NABU anunció la detención de cinco personas e identificó a otros siete sospechosos por un esquema de sobornos valorado en cerca de 100 millones de dólares. Esta investigación apunta a una «organización criminal de alto nivel» que intentó influir en empresas estratégicas como la estatal Energoátom.

    Según las indagaciones, contratistas de Energoátom fueron obligados a pagar comisiones ilegales de entre 10% y 15% sobre el valor de sus contratos, bajo amenaza de bloqueo de pagos y, entre los orquestadores del esquema figura el empresario Timur Míndich, conocido en algunos círculos como ‘la billetera’ de Zelenski. De esa manera, la salida de Yermak, según reportes del Financial Times, subraya la gravedad de la crisis y el desafío de Zelenski para contener la percepción de corrupción en su círculo más cercano.

Fuente: RT

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