Según un artículo publicado por The New York Times, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado luz verde a planes de la CIA para realizar operaciones encubiertas dentro de Venezuela, mientras que, de forma paralela, ha reabierto canales de comunicación con el gobierno de Nicolás Maduro.

    Testimonios de personas informadas indican que la decisión de autorizar medidas encubiertas de la CIA que podrían estar diseñadas para «preparar el campo de batalla» ante acciones futuras, se producen para crear presión junto al despliegue del portaaviones Gerald R. Ford en el Mar Caribe, que forma parte de la operación “Lanza del Sur”, considerada la mayor concentración naval de EE. UU. en la región desde la Crisis de los Misiles en Cuba, por lo que la Casa Blanca busca aumentar la presión y prepararse para una posible campaña militar más amplia.

    Las posibles acciones encubiertas aún no están claras, pero podrían involucrar sabotaje, operaciones cibernéticas o informativas, ya que Trump no ha autorizado la presencia de fuerzas de combate terrestres. De forma simultánea, los planificadores militares han preparado listas de posibles objetivos de ataque, incluyendo «instalaciones vinculadas con el narcotráfico», y unidades militares cercanas a Maduro.

La otra cara de la estrategia: diálogo y oferta Petrolera

    Sin embargo, esta estrategia de máxima presión tiene una doble faceta debido a que Trump ha reanudado negociaciones informales con el gobierno venezolano. En estas conversaciones, Maduro ha mostrado disposición a ofrecer a empresas energéticas estadounidenses acceso a la riqueza petrolera del país. Incluso, funcionarios venezolanos indicaron que «Maduro podría estar dispuesto a dimitir», tras una transición de dos o tres años, una prórroga que fue rechazada por la Casa Blanca, al considerarla inaceptable.

   El propio Trump reconoció estas conversaciones el domingo, señalando: “Es posible que mantengamos conversaciones con Maduro, y ya veremos cómo resultan”. Aunque el presidente enfatiza en público el tema del narcotráfico, en privado ha manifestado su interés por las enormes reservas de petróleo de Venezuela. A pesar del estancamiento en la condición de la salida de Maduro, las negociaciones a puerta cerrada sugieren que una solución diplomática aún es viable.

   Como parte de la estrategia multifacética, el gobierno de Trump también ha anunciado la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista a partir del 24 de noviembre. Esta medida aumenta la presión e incluso «allana el camino» para una acción militar. La incertidumbre sobre la decisión final persiste, pues Trump ha dicho que no descarta nada, incluyendo la entrada de fuerzas terrestres, mientras se mantiene abierta la puerta al diálogo.

Fuente: The New York Times

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