El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como una “masacre” la operación policial en Río de Janeiro que dejó 121 fallecidos, y exigió una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del operativo.
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Desde Belém, donde participa en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Clima (COP30), Lula rompió el silencio oficial tras varios días de críticas y pidió revisar el accionar de las fuerzas de seguridad.
“Hubo una masacre. Creo que es importante verificar las condiciones en que ocurrió. La orden del juez era de arresto, no de ejecución”, declaró el mandatario durante un encuentro con la prensa internacional.
Lula cuestionó el uso desproporcionado de la fuerza y aseguró que, aunque algunos vean la operación como un éxito por la cantidad de bajas, para el Estado fue un hecho “funesto”.
Debate sobre el uso de la fuerza
El operativo en los complejos habitacionales de Penha y Alemão de Río de Janeiro reavivó el debate sobre los límites del accionar policial, la falta de control en las favelas y la impunidad en casos de abuso de poder. Organizaciones de derechos humanos calificaron la actuación/ como una violación de derechos fundamentales y pidieron una investigación transparente.
Fuente: RT
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