El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dado luz verde a la reanudación de potentes ataques militares en la Franja de Gaza. Esta decisión se tomó de forma inmediata tras una serie de «consultas de seguridad», según ha confirmado su propia Oficina en un comunicado.

     La orden llega en un momento de extrema fragilidad para el acuerdo de alto al fuego que se había iniciado a principios del mes de octubre del presente año, donde se preveía la liberación de rehenes israelíes por parte de Hamás (algo que ocurrió el 13 de octubre) a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos por parte de Israel. Sin embargo, el proceso se ha complicado rápidamente.

    Israel ha restringido la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, permitiendo solo la mitad de los camiones acordados y demorando la reapertura del cruce de Rafa. Las autoridades israelíes argumentan que Hamás no ha cumplido con la entrega de los cuerpos de los rehenes fallecidos. Poco más de una semana después de la implementación de este plan de paz, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ya habían comenzado a realizar ataques aéreos en el sur de la Franja, específicamente en la ciudad de Rafa, bajo la orden de Netanyahu de tomar «medidas enérgicas».

    Israel justifica estos bombardeos como una respuesta directa a un presunto ataque previo llevado a cabo por miembros armados de Hamás. La posición más dura ha sido expresada por Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional, quien, tras el retorno de los rehenes, declaró que Tel Aviv debe «volver a la guerra» y abrir las «puertas del infierno» en la Franja de Gaza.

Fuente: RT

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