Este miércoles ha vuelto a ingresar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza a través del cruce de Rafah, en la frontera con Egipto, después de que los pasos israelíes de Kerem Shalom y Al Auja estuvieran cerrados el martes, lo que impidió que los camiones con suministros esenciales pudieran pasar.

       La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha intervenido, pidiendo formalmente tanto al Gobierno de Israel como a Hamás que cumplan con los términos del alto al fuego para que la ayuda llegue de forma ininterrumpida a la población civil que tanto la necesita.

      Según explicó Olga Cherevko, portavoz de la Oficina de Coordinación Humanitaria de la ONU en Gaza, el cierre temporal de los cruces se debió a un tema muy delicado: Hamás no había entregado los cuerpos de algunos rehenes, lo que, según reportes del gobierno israelí, provocó una reducción en las operaciones de ayuda. De igual manera, se calcula que todavía hay al menos veinte cuerpos de rehenes en manos de las milicias palestinas, lo que sigue siendo un foco de tensión importante.

      A esto se sumó que, antes de que se firmara el acuerdo de alto al fuego, los ataques con misiles de Israel sobre Gaza no habían cesado, complicando el cumplimiento de lo pactado. Sin embargo, Hamás entregó anoche a la Cruz Roja los cuerpos de cuatro rehenes, como parte del acuerdo con Israel. De ellos, tres ya han sido identificados oficialmente.

     Ahora, respecto a lo que llegó hoy a Gaza, medios locales informaron que los camiones transportaban gas, combustible y otros artículos, aunque no se ha detallado la cantidad exacta de vehículos ni el inventario completo de la carga.

Fuente: Medios Internacionales

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