El Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) del grupo BRICS se prepara para lanzar un fondo de inversiones que competirá directamente con el Banco Mundial, según fuentes especializadas.
Antes de la XVII Cumbre del BRICS, que se celebrará el 6 y 7 de julio en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva y la presidenta del NDB, Dilma Rousseff, participaron en la reunión anual del banco. En ese encuentro, se discutió el lanzamiento de un fondo de garantías respaldado por el NDB, con el fin de reducir los costos de financiamiento y estimular la inversión, en un contexto global marcado por la incertidumbre económica en Estados Unidos.
Durante su intervención, Lula llamó a construir nuevas formas de financiamiento para enfrentar desafíos globales como el desarrollo sostenible y la crisis climática.
«O discutimos una nueva forma de financiación para ayudar a los países en desarrollo, y especialmente a los países más pobres de África, del área latinoamericana (…) o seguirán siendo pobres durante más de un siglo», afirmó.
También recordó que el NDB, creado en la Cumbre de Fortaleza en 2014, ha funcionado como un foro multilateral incluyente. «Su papel principal reside en crear nuevos formatos de financiación», sostuvo.
Cambio climático y financiamiento
Lula insistió en la urgencia de crear mecanismos financieros contra el cambio climático, señalando que aún no se ha cumplido la promesa de la Cumbre de Copenhague (2009) de destinar 100.000 millones de dólares anuales a los países más pobres.
Expresó su preocupación por regiones con bosques tropicales como el Congo, Indonesia y la Amazonía, y pidió mayor respaldo a comunidades indígenas y guardianes de estos ecosistemas.
Dilma Rousseff respaldó esa visión:
«La financiación climática, más que una simple promesa, debe ser un mecanismo concreto para la adaptación, la transición energética y la resiliencia», afirmó. Añadió que el NDB «debe estar a la vanguardia» en ese esfuerzo, aumentando las inversiones en proyectos verdes.
Un banco para el Sur Global
María Elena Rodríguez, directora adjunta del Centro de Políticas del BRICS, destacó el papel del NDB en el financiamiento de infraestructura y desarrollo sostenible. Señaló que el banco «promueve una estrategia de desarrollo alineada con las prioridades del Sur Global», al ofrecer una alternativa a las instituciones financieras tradicionales.
También subrayó el interés de América Latina en integrarse al BRICS como una vía para ganar autonomía y diversificar relaciones internacionales.
«Este movimiento apunta a una búsqueda por alternativas a los modelos dominantes y al deseo de diversificar las relaciones internacionales», explicó.
Para Rodríguez, el BRICS representa una oportunidad para ampliar el comercio, acceder a nuevos recursos financieros y tener mayor peso en debates globales como el cambio climático y la reforma del sistema comercial.
«También hay una motivación muy fuerte para reafirmar la soberanía nacional y reducir la dependencia de potencias occidentales», concluyó.
Según la Agencia Xinhua, este proceso refleja el papel creciente del BRICS en la transformación del orden internacional.
Fuente: Últimas Noticias
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