Una gigantesca erupción de filamentos magnéticos brotó del Sol y fue registrada la noche del lunes, informó el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), dependiente del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos. El fenómeno capturó la atención de científicos y aficionados por su magnitud extraordinaria.

El Laboratorio de Astronomía Solar de la Academia de Ciencias Rusa (XRAS) detalló que la explosión alcanzó aproximadamente un millón de kilómetros, una distancia que equivale a tres veces la separación entre la Tierra y la Luna. La magnitud del evento subraya la increíble energía que puede liberar nuestra estrella.

En un video explicativo, Shawn Dahl, coordinador de servicios del SWPC, explicó que estas prominencias surgen de la interacción directa entre miles de millones de toneladas de material solar de alta densidad y los intensos campos magnéticos que lo mantienen suspendido. “Estas gigantescas prominencias son el resultado de la interacción directa entre miles de millones de toneladas de material solar de alta densidad y los potentes campos magnéticos en los que este material se encuentra suspendido”, aseguró Dahl.

El especialista agregó que cuando el campo magnético cambia, el fenómeno se clasifica como una protuberancia o filamento activo. Además, estos filamentos forman parte de las eyecciones de masa coronal (CME), eventos explosivos que lanzan partículas cargadas y campos magnéticos a gran velocidad a través del espacio.

Aunque estas ráfagas energéticas pueden afectar el entorno terrestre mediante tormentas geomagnéticas, Dahl aclaró que esta erupción en particular no generará impactos significativos en la Tierra. La observación de este tipo de eventos permite a los científicos entender mejor la dinámica solar y su influencia en el sistema solar.

360°/AR/DRR