La Iglesia Católica en Venezuela está de luto por la pérdida física de monseñor Mario Moronta, obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal. Moronta falleció este lunes a los 76 años.
Durante más de dos décadas, su figura destacó en la comunidad religiosa y en la vida social del país.
Tras ordenarse sacerdote en 1975 en Los Teques, Moronta trabajó en diferentes parroquias del estado Miranda.
El papa Juan Pablo II lo designó Obispo auxiliar de Caracas en 1990. En 1995, tomó la dirección de la Diócesis de Los Teques, y en 1999, el Papa lo nombró obispo de San Cristóbal, cargo que ocupó hasta 2024, completando 25 años de servicio pastoral en esa región.
El papa Benedicto XVI reconoció su liderazgo al nombrarlo miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe. También sirvió como primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Moronta dejó huellas en ámbitos educativos y sociales, promoviendo sínodos diocesanos, fortaleciendo el seminario local, formando laicos y modernizando la Universidad Católica del Táchira como gran canciller. Además, promovió siete procesos de beatificación.
Por ahora, las causas de su fallecimiento no se han divulgado. La Diócesis de San Cristóbal invitó a los fieles a orar por su alma, en un momento de profunda tristeza para toda la comunidad.
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Fuente: Medios Digitales
360°/PG/CV



