El M/V Ocean Trader, un barco de carga que ha sido transformado en un centro de mando para operaciones especiales y que se describe como la “nave nodriza” del Mando de Transporte Marítimo Militar de Estados Unidos, fue avistado recientemente en las aguas del Caribe meridional, específicamente en las Islas Vírgenes, a unas 400 millas de la costa de Venezuela, según varios reportes.

  Este navío, diseñado para albergar equipos de Navy SEALs, drones y lanchas rápidas, actúa como una plataforma para llevar a cabo operaciones encubiertas. Desde su interior, se pueden lanzar misiones silenciosas de incursión, recolección de inteligencia y despliegue de sistemas no tripulados en áreas remotas.

   El Ocean Trader ya había estado en acción en lugares como el Mediterráneo y África, donde se utilizó para vigilancia y respuestas rápidas en territorios en disputa. Ahora, su llegada al Caribe representa un nuevo paso en la proyección de poder de Washington en la región, utilizando modalidades de guerra no convencional que evitan la dependencia de bases militares tradicionales y permiten llevar a cabo acciones discretas.

   Con este movimiento, Estados Unidos refuerza su estrategia de presión sobre Venezuela. Mientras mantiene una presencia naval visible, también se enfoca en operaciones encubiertas dirigidas a desestabilizar y obtener información sensible. La creciente militarización del Caribe se manifiesta en formatos híbridos, donde buques “civiles” reconvertidos se integran en la arquitectura de hostigamiento contra gobiernos soberanos.

 

Fuente: Misión Verdad

360°/AR/CV