La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha enviado un mensaje de firmeza al inicio de este 2026, asegurando que su país “se mantendrá firme” frente a las constantes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible toma de control de Groenlandia.

    Durante su discurso de Año Nuevo, la mandataria anunció un refuerzo militar sin precedentes y un aumento marcado en la seguridad del Ártico, subrayando que Dinamarca está fortaleciendo su defensa nacional con una rapidez y magnitud nunca antes vistas. Este posicionamiento surge tras un 2025 marcado por tensiones diplomáticas, en el que Copenhague asegura haber enfrentado amenazas y presiones por parte de su aliado histórico.

    Frederiksen criticó abiertamente el lenguaje despectivo de Washington y el deseo de tratar a otro país y a otro pueblo como si fuera algo que se pudiera «comprar y poseer». La mandataria fue enfática al señalar que tales pretensiones no tienen cabida y que, aunque Dinamarca no busca el conflicto, protegerá su soberanía y la de Groenlandia ante cualquier intento de cuestionarlas.

La postura de Estados Unidos sobre Groenlandia

    Por su parte, el presidente Donald Trump ha insistido recientemente en que Groenlandia debe formar parte de Estados Unidos por razones de seguridad nacional, argumentando la presencia de buques extranjeros cerca de sus costas: “Necesitamos Groenlandia, tenemos que tenerla”, reiteró el mandatario estadounidense, generando una profunda incomodidad tanto en Dinamarca como en el gobierno autónomo de la isla. No obstante, las autoridades danesas han dejado claro que cumplirán con sus responsabilidades globales sin ceder ante las aspiraciones de la Casa Blanca.

    Desde Groenlandia, el primer ministro Jens-Frederik Nielsen se sumó al rechazo, recordando que su derecho a la autodeterminación se basa en el derecho internacional y no puede ser ignorado. Nielsen defendió que el futuro del territorio no debe reducirse a una simple cuestión de poder o estrategia militar de potencias exteriores, con este frente común, Copenhague y Nuuk reafirman su postura ante un desafío que pone a prueba la histórica relación bilateral con Estados Unidos y eleva la relevancia estratégica del Ártico en el tablero mundial.

Fuente: Medios Internacionales

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