Donald Trump ha provocado una fuerte controversia al sugerir que el Gobierno Federal debería centralizar la organización de las elecciones en Estados Unidos, especialmente cuando las proyecciones empiezan a favorecer a los demócratas. Este comentario reavivó su narrativa de desconfianza en el sistema electoral, algo que ya había sido parte central de su campaña en 2020.
- Trump firma la ley que pone fin al cierre parcial del Gobierno de EE.UU
- Donald Trump elogia a un mandatario latinoamericano
- Bad Bunny desafía la narrativa de Trump durante el Super Bowl
Trump planteó en una reciente intervención: «Un estado es un agente del Gobierno federal en las elecciones. No sé por qué el Gobierno federal no las organiza directamente». Este cuestionamiento desafía abiertamente la autonomía de los estados para administrar sus propios procesos electorales, un principio que está consagrado en la Constitución estadounidense.
Aunque la Constitución claramente establece que los estados son responsables de organizar los comicios, Trump argumentó que el Gobierno Federal debe intervenir, calificando el manejo estatal de las elecciones como una «gestión horrible». Según el presidente, esta medida sería crucial para corregir lo que él considera una deficiencia estructural: «Si un estado no puede organizar unas elecciones, creo que las personas que están detrás de mí deberían hacer algo al respecto», señaló, refiriéndose a su equipo.
En línea con sus denuncias de fraude en las elecciones de 2020, Trump también apuntó a ciudades clave como Detroit, Filadelfia y Atlanta, insinuando que estas áreas estaban afectadas por corrupción y manipulaciones para perjudicarlo. «Si no pueden contar los votos de forma legal y honesta, entonces alguien más debería hacerse cargo», advirtió, sugiriendo de nuevo una intervención federal.
Los analistas creen que esta retórica tiene como objetivo deslegitimar cualquier posible victoria demócrata antes de que se lleve a cabo. Al insistir en que los resultados podrían estar «amañados», Trump parece intentar preparar el terreno para justificar una supervisión federal directa del conteo de votos en los estados donde podría enfrentar dificultades electorales.
Fuente: Medios Internacionales
360°/AR/DRR



