En un esfuerzo por definir los parámetros de una posible desescalada en el conflicto con Teherán, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció declaraciones clave este viernes sobre las condiciones de su administración para alcanzar un nuevo pacto con la República Islámica de Irán.
El mandatario estadounidense fue enfático al señalar que la prioridad absoluta de su gobierno es el cese de cualquier ambición atómica por parte de Irán. «Sin armas nucleares, eso es el 99 %», afirmó Trump al ser consultado por la prensa sobre qué elementos constituirían un acuerdo satisfactorio, simplificando así la compleja agenda diplomática a un objetivo central de seguridad global.
Clarificación sobre el «Cambio de Régimen»
En un giro destinado a mitigar las tensiones internas en el país persa, el presidente aclaró que la política exterior de EE. UU. no busca derrocar al liderazgo actual de Irán. Trump aseguró que un eventual cambio de régimen «nunca fue un criterio» en las negociaciones, desmarcándose de posturas más radicales y centrando el diálogo exclusivamente en la desnuclearización y el comportamiento regional.
Seguridad en el Estrecho de Ormuz
Respecto a la seguridad marítima y la estabilidad del comercio energético, el presidente Trump informó que su administración ya trabaja activamente para garantizar la operatividad del Estrecho de Ormuz, punto neurálgico por donde transita una parte vital del petróleo mundial.
«Tenemos otros países que se están acercando para ayudar… lo tendremos abierto bastante pronto», señaló el mandatario, subrayando que cuenta con el respaldo de una coalición internacional para asegurar la libre navegación en la zona frente a las recientes amenazas de bloqueo.
Con estas declaraciones, la Casa Blanca marca una hoja de ruta clara: priorizar la vigilancia nuclear y la seguridad de las rutas comerciales, dejando la puerta abierta a una resolución diplomática si se cumplen las garantías de seguridad solicitadas por Washington.
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