En una jornada marcada por versiones contradictorias, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Washington y Teherán han mantenido conversaciones «muy intensas, positivas y productivas» durante los últimos dos días. No obstante, desde la República Islámica se ha negado categóricamente la existencia de cualquier canal de negociación, en un contexto de máxima tensión tras los recientes ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo.

 

Contradicciones en la vía diplomática

 

En una entrevista telefónica con la cadena CNBC, el mandatario estadounidense expresó su esperanza de alcanzar «algo muy sustancial», llegando a describir los eventos actuales en el país persa como un proceso de «cambio de régimen». A través de su plataforma Truth Social, Trump anunció que, debido al tono constructivo de estos supuestos diálogos, ha ordenado al Departamento de Guerra aplazar por cinco días cualquier ataque contra centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes.

 

Por el contrario, un alto funcionario de Irán desmintió estas afirmaciones, asegurando que no existen negociaciones entre el gobierno de Trump y las autoridades iraníes. Según la fuente, el aparente retroceso de la Casa Blanca en sus planes de ataque se debe a que las amenazas militares de Teherán se hicieron «creíbles», especialmente ante la presión de los mercados financieros y las advertencias sobre la estabilidad de los bonos en Occidente.

Eficacia militar y daños en el sector energético

 

Esta pugna diplomática coincide con revelaciones del diario Financial Times sobre la vulnerabilidad de las defensas aéreas en la región. Según un funcionario anónimo citado por el medio, Irán utilizó misiles sofisticados y maniobrablesen sus recientes ataques de represalia, los cuales lograron eludir los sistemas Patriot de fabricación estadounidense.

FUENTE: RT

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