En apenas 48 horas, intensas lluvias torrenciales han dejado un saldo devastador de 307 personas fallecidas y decenas de heridos en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP), al noroeste de Pakistán, informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA).

De acuerdo con el reporte oficial, el 90,6 % de las muertes fueron provocadas por inundaciones repentinas, mientras que un 6,4 % se registró debido al colapso de techos en viviendas frágiles. La emergencia se ha extendido a 11 distritos de la región, donde la furia de las aguas, los deslizamientos de tierra y los rayos han causado destrucción generalizada.

Rescate contrarreloj

Los organismos de rescate trabajan sin descanso para rescatar a sobrevivientes atrapados bajo escombros y recuperar cuerpos arrastrados por las inundaciones. “La situación sigue siendo crítica”, advirtió Bilal Faizi, portavoz del servicio estatal de rescate 1122 KP, al destacar que las labores se complican por el difícil acceso a las zonas afectadas.

Impacto nacional del monzón

La temporada del monzón, que inició el 26 de junio, ya se ha cobrado 634 vidas en todo Pakistán y ha dejado 768 heridos, según la NDMA. Las autoridades temen que la cifra continúe en aumento si las lluvias persisten en los próximos días.

La magnitud de la catástrofe plantea un desafío enorme para las autoridades, que buscan contener la emergencia y brindar apoyo a las comunidades más golpeadas por el desastre natural.

Fuente: Xinhua

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