El Pentágono ha encendido los motores de su maquinaria militar en el Caribe. En un movimiento rodeado de hermetismo, el Ejército de los Estados Unidos inició el despliegue de cientos de soldados desde el Fuerte Buchanan hacia el continente, un operativo que coincide milimétricamente con la histórica imputación penal de Washington contra el expresidente cubano Raúl Castro.
La movilización militar, ejecutada a través del Centro de Preparación Logística (LRC), involucra a una unidad de ingenieros que recibirá adiestramiento rápido en suelo estadounidense antes de ser enviada a un destino internacional que las autoridades mantienen bajo estricto secreto. Aunque los portavoces oficiales califican el movimiento como una operación de precisión logística rutinaria, la coincidencia cronológica con el caso Castro ha desatado alarmas internacionales.
Una acusación histórica y la respuesta de La Habana
Horas antes de que las tropas abordaran sus transportes, el Departamento de Justicia de EE.UU. sacudía la política regional al acusar formalmente a Raúl Castro de asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves. Los cargos se derivan del derribo en 1996 de dos avionetas de la organización civil «Hermanos al Rescate», donde fallecieron cuatro tripulantes.
La respuesta de la isla no se hizo esperar: el Gobierno de Cuba tachó de inmediato la imputación estadounidense como una maniobra puramente política y carente de sustento legal.
Puerto Rico como bastión estratégico
Este despliegue masivo reafirma la posición de Puerto Rico como el epicentro operativo del Comando Sur y las Fuerzas Armadas estadounidenses en la región. En los últimos meses, la isla ha registrado una actividad militar inusual:
- Despliegues relámpago: El Fuerte Buchanan ha aceitado sus mecanismos para coordinar salidas rápidas de contingentes y equipos.
- Maniobras aéreas de alto nivel: La antigua base de Ramey, en Aguadilla, se convirtió recientemente en el hogar temporal de una flota de al menos diez cazas de combate furtivos F-35.
- Reactivación de espacios: La histórica base de Roosevelt Roads también ha vuelto a registrar ejercicios tácticos terrestres y marítimos.
El mensaje de Washington parece ser dual: mientras los tribunales reactivan deudas de la Guerra Fría, sus bases en el Caribe demuestran que están listas para operar a escala global sin margen de error.
360/AP/DRR



