La seguridad en el Mar Negro vuelve a verse comprometida tras el ataque a un buque cisterna a poco más de 100 kilómetros de la costa de Turquía, informó este martes la Dirección General de Asuntos Marítimos del país turco.

    En ese sentido, el petrolero afectado, identificado como «Midvolga-2», navegaba con un cargamento de aceite de girasol desde Rusia con destino a Georgia cuando fue atacado a 80 millas de las costas turcas. Afortunadamente, la Dirección General de Asuntos Marítimos de Turquía confirmó que ninguno de los 13 tripulantes presenta problemas y el buque no solicitó asistencia.

Antecedentes de ataques ucranianos

   De hecho, la embarcación continúa su viaje hacia la ciudad portuaria turca de Sinop «con sus propios motores», este incidente se suma a una serie de agresiones recientes en la zona atribuidos al régimen de Kiev en el Mar Negro:

  • La semana pasada, el 28 de noviembre, los petroleros Kairos y Virat, que se dirigían al puerto ruso de Novorossíisk bajo bandera gambiana fueron agredidos con lanchas marítimas no tripuladas. El Virat fue objeto de un segundo ataque al día siguiente.
  • Además, en la mañana del 29 de noviembre, un ataque con embarcaciones no tripuladas en el puerto marítimo de Novorossíisk dejó fuera de servicio el dispositivo de amarre remoto VPU-2 del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK), una infraestructura vital que agrupa a empresas energéticas de Rusia, Kazajistán, EE.UU. y varios países de Europa occidental.

Denuncia internacional

    Ante estos hechos, la Cancillería rusa denunció firmemente los ataques, señalando que fueron orquestados por los servicios especiales del régimen de Kiev, quienes incluso publicaron videos en medios ucranianos como «evidencia de los actos terroristas».

    Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, condenó públicamente las agresiones la semana pasada, calificando los ataques a buques mercantes en su zona económica exclusiva como una «preocupante escalada» y rechazó estas acciones injustificables que, según manifestó, «amenazan la seguridad de navegación, la vida y del medioambiente».

Fuente: RT

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