El cohete Starship de SpaceX, propiedad de Elon Musk, enfrentó un nuevo revés en su décimo vuelo de prueba, que tuvo que ser suspendido tras varios intentos que terminaron en explosiones.
Con 123 metros de altura, Starship se consolida como el vehículo de lanzamiento más grande y potente jamás construido. Su objetivo es ambicioso: completar misiones a la Luna y, eventualmente, ayudar a colonizar Marte.
En la prueba más reciente, se esperaba que el cohete despegara desde el sur de Texas a las 6:30 PM, hora local. Sin embargo, a solo 15 minutos del lanzamiento, SpaceX informó que el despegue quedaba suspendido “debido a un problema con los sistemas en tierra”.
Aunque la compañía no ha confirmado una nueva fecha, su página web activó una cuenta regresiva, sugiriendo que un nuevo intento podría ocurrir en los próximos días.
Fuente: Venezuela News
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