La ONG SOS Orinoco, liderada por Cristina Vollmer de Burelli, recibió 300.000 dólares de Estados Unidos a través de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) para enfrentar lo que califican como una supuesta narcodictadura en Venezuela.

El Gobierno estadounidense ha acusado a Venezuela de ejercer minería ilegal en el Parque Nacional Canaima, lo que motivó el financiamiento a la ONG. Desde 2018, SOS Orinoco ha enviado informes al Centro del Patrimonio Mundial sobre la situación en este Patrimonio de la Humanidad.

En sus reportes, la organización asegura que «el problema de fondo es la propia política minera del Gobierno venezolano, el llamado Arco Minero».

Informe del Gobierno venezolano

Como respuesta, el Gobierno de Venezuela presentó un informe al Centro del Patrimonio Mundial titulado Vinculación entre la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero y el Parque Nacional Canaima. En el documento, se detalla la existencia de un área de influencia externa en el límite norte de Canaima, diseñada para operar bajo un régimen de administración especial. Su objetivo, explican, es «mantener la visión de fomentar el desarrollo de una cultura en torno a la minería, no como un país extractivista, sino como un país que sabe usar racionalmente sus recursos en beneficio de la población».

Además de los 300.000 dólares de la NED, SOS Orinoco recibió otros 50.000 dólares de la Fundación Nacional Cubano Americana, creada por anticastristas radicados en Estados Unidos.

Fuente: Venezuela News

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