Nuevas investigaciones muestran que comer mango fresco regularmente ayuda a fortalecer la salud metabólica, especialmente en quienes tienen sobrepeso u obesidad.
Estudios recientes, publicados en revistas científicas y realizados por instituciones como el Instituto de Tecnología de Illinois y la Universidad Estatal de Oklahoma, indican que el consumo de mango mejora la sensibilidad a la insulina y controla los niveles de glucosa en sangre. Estos beneficios aparecen incluso sin que la persona gane peso.
Según los resultados, comer entre una y dos tazas de mango al día, unos 280 gramos, reduce significativamente los niveles de insulina en ayunas.
Esto es importante, ya que la resistencia a la insulina aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Además, los investigadores descubrieron que el mango, gracias a su alto contenido de fibra, antioxidantes y polifenoles como la mangiferina, ayuda a regular elmetabolismo de la glucosa y reduce la inflamación relacionada con la obesidad.
Expertos recomiendan que, aunque los efectos del mango sean moderados, este alimento tiene un gran potencial en la prevención de trastornos metabólicos. Incluirlo en la dieta diaria representa una estrategia simple y saludable para mejorar la salud y disminuir las probabilidades de sufrir enfermedades crónicas.
Fuente: Medios Nacionales
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