Los inventarios totales de crudo y derivados de Estados Unidos cayeron a 1.570 millones de barriles, su nivel más bajo desde hace 22 años, según revela el Financial Times con datos oficiales de la EIA. La reducción semanal fue de 10,6 millones de barriles, borrando por completo el superávit acumulado durante la era del shale.

El precio del crudo estadounidense subió un 2,6% en un día, hasta 96,17 dólares por barril. Expertos advierten que podría alcanzar los 200 dólares en los próximos meses si no se reabre el estrecho de Ormuz. Las exportaciones de crudo de EE.UU. repuntaron a 5,8 millones de barriles diarios, una cifra superior a la producción de varios miembros de la OPEP.

El gobierno de Trump ha liberado 50 millones de barriles de su Reserva Estratégica y autorizado el retiro de 172 millones para contener la inflación de combustibles. La gasolina promedia 4,44 dólares por galón, un 50% más que antes de la ofensiva militar contra Irán.

Analistas concluyen que los operadores globales seguirán compitiendo por los suministros estadounidenses para cubrir el desabastecimiento de la guerra, lo que mantendrá bajo tensión los inventarios y obligará a un aumento de precios internos para frenar las exportaciones.

FUENTE: GLOBOVISIÓN

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