La Resistencia palestina ha reaccionado de forma unánime y contundente a la aprobación en primera lectura por el parlamento israelí de Knéset, de una ley que autoriza la ejecución de prisioneros palestinos. Los movimientos calificaron la iniciativa, impulsada por la diputada Limor Son Har-Melech, como un «crimen de guerra» y un «acto fascista».
Los movimientos palestinos rechazaron la normativa al considerarla una legalización del asesinato sistemático y, alertan que esta medida convierte a los tribunales militares en una herramienta para aplicar una «muerte legalizada» bajo el marco jurídico del Estado.
En su denuncia, la resistencia afirmó que la ley aprobada con 36 votos a favor y 15 en contra, no solo evidencia la naturaleza racista de la ocupación, sino que también legitima formalmente el asesinato de detenidos. Además el movimiento Hamás calificó la iniciativa como una extensión del «enfoque racista y criminal del gobierno sionista», cuyo objetivo es el «asesinato sistemático y masivo» del pueblo palestino.
Llamado a la investigación internacional
Ante esta medida, los grupos palestinos señalaron que la ley viola claramente el derecho internacional e hicieron un llamado urgente a formar comisiones internacionales de investigación para inspeccionar las cárceles israelíes, donde denuncian que los prisioneros son sometidos a torturas y abusos oficiales y sistemáticos que han provocado la muerte de decenas de detenidos.
Por su parte, la Yihad Islámica interpretó la legislación como una peligrosa escalada en la práctica de «exterminio y limpieza» contra el pueblo palestino, mientras que el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) la catalogó directamente como un «paso fascista».
La propuesta legislativa surge en un entorno de creciente extremismo en la política israelí, donde ministros del gobierno defienden abiertamente la expansión de asentamientos en Cisjordania ocupada y la continuidad de las campañas militares en Gaza. Sin embargo, a pesar de que la ley aún debe superar una comisión parlamentaria y dos lecturas adicionales para su aprobación final, ha sido condenada de forma global por organizaciones de derechos humanos por violar el derecho internacional humanitario.
Fuente: Telesur
360°/PG/CV



