En la víspera de la Nochebuena, el papa León XIV lanzó un llamado a la comunidad internacional desde su residencia en Castel Gandolfo. Ante la persistencia de los conflictos armados en distintas regiones del mundo, el Pontífice instó a todas las personas de buena voluntad a mantener un alto al fuego simbólico, solicitando que se respete un día de paz absoluta durante la festividad del nacimiento del Salvador.

   Durante su jornada de descanso en el municipio lacial, el Santo Padre fue recibido con vítores y villancicos por los residentes y la banda municipal a su salida de Villa Barberini. Tras recibir un obsequio de productos locales del párroco de Santo Tomás de Villanueva, don Tadeusz Rozmus, el Papa conversó con la prensa sobre la situación en Ucrania, expresando con esperanza: «Ojalá nos escuchen y haya 24 horas de paz».

   El Pontífice también dirigió su mirada a Oriente Medio, donde destacó la labor del cardenal Pierbattista Pizzaballa en Gaza. Informó que mantiene contacto permanente con la parroquia de la Sagrada Familia, cuyos fieles intentan celebrar la Navidad en condiciones extremadamente precarias. León XIV manifestó su deseo de que los acuerdos de paz avancen para aliviar el sufrimiento en la región, subrayando que su mensaje no se limita solo a la geopolítica.

En su discurso, el Papa abordó además la situación en su estado natal, Illinois, tras la reciente aprobación de una ley de suicidio asistido. Manifestó su profunda decepción por la decisión del gobernador JB Pritzker, recordando que en noviembre pasado habían mantenido una conversación sobre la necesidad de proteger la vida humana.

Finalmente, León XIV invitó a los fieles y a los líderes mundiales a reflexionar sobre el valor intrínseco de la vida y a promover el respeto por la dignidad humana en todas las etapas de la existencia. «El respeto por la dignidad humana debe crecer desde la concepción hasta la muerte natural», enfatizó, reiterando su llamado a la conciencia y a la paz.

Fuente: Medios Internacionales

360°/AR/CV