Las fuertes lluvias que azotaron Beijing en las últimas semanas han provocado una grave situación de emergencia. Hasta ahora, se reportan 44 muertos y 9 personas desaparecidas, incluyendo cuatro secretarios del Partido involucrados en tareas de rescate.
Más de 300.000 residentes han sido afectados y cerca de 24.000 viviendas dañadas. Las lluvias afectaron especialmente las zonas montañosas del norte, donde muchos pueblos sufrieron daños importantes en infraestructura y viviendas.
Las inundaciones rápidas y la crecida de ríos sobrecargaron el embalse de Miyun, el más grande de la ciudad, que en solo siete días recibió casi 30% más de agua que en 1974. Afortunadamente, el nivel del embalse ahora se encuentra en condiciones seguras.
Las autoridades activaron una alerta máxima y lanzaron un plan de emergencia. Se evacuaron 104.000 personas, y los equipos de rescate lograron salvar a más de 5.400. Se desplegaron unos 6.800 rescatistas, muchos con ayuda de drones, embarcaciones y maquinaria pesada.
Las labores continúan para despejar caminos, reanudar servicios básicos y ofrecer apoyo a las comunidades afectadas. Se trabaja en la reparación de viviendas, carreteras, electricidad y agua, prioridad en un esfuerzo conjunto para devolver la normalidad en la región.
Fuente: Xinhuan Español
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