El litio es conocido principalmente por su uso en el tratamiento del trastorno bipolar. Sin embargo, investigaciones actuales exploran su papel como oligonutriente, es decir, un nutriente presente en la dieta en cantidades muy bajas, con posibles beneficios para la neuroprotección, la salud mental y el metabolismo. Este enfoque no sustituye tratamientos médicos, pero muestra que la dieta diaria ya aporta litio de forma natural, según el portal News Medical Life Sciences.

Puntos clave sobre la dieta y las fuentes de litio

  • Origen principal en la dieta: cereales y verduras pueden aportar la mayor parte del litio ingerido, junto con agua y productos animales.
  • Alimentos vegetales con litio: cilantro, tomates, ajo, nuez moscada, comino, cebollas, chiles verdes, coliflor, arroz, champiñones y trigo.
  • Frutas y frutos secos: cítricos (limones, limas, clementinas, pomelos) destacan entre las frutas; entre los frutos secos, nueces de la India y nueces de Castilla son especialmente ricos.
  • Frutos y semillas: semillas de girasol, avellanas y piñones también aportan litio.
  • Proteína animal: carnes y pescados contienen litio, pero en cantidades menores.
  • Varía por geografía: la ingesta depende del agua local. En algunas zonas de Chile y Argentina, el agua puede superar 1.000 microgramos por litros; en Europa suele ser mucho menor. Las aguas marinas suelen contener 140–200.

Fuente: RT

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