El nombre de Erik Prince, fundador de la controvertida empresa militar privada Blackwater, vuelve a encender titulares. Esta vez, tras confirmarse un acuerdo entre su compañía Vectus Global y el Gobierno interino de Haití para desplegar 200 mercenarios en operaciones contra grupos criminales que dominan Puerto Príncipe y gran parte del país.
En una entrevista exclusiva con Reuters, Prince reveló que el convenio tendrá una duración de diez años, durante los cuales su empresa no solo intervendrá en materia de seguridad, sino que también participará en la implementación de un sistema de recaudación de impuestos en territorio haitiano. Sin embargo, evitó detallar el monto que recibirá su firma ni los ingresos que proyecta recaudar para el Estado haitiano.
Un historial cargado de polémicas
Erik Prince es recordado como el fundador de Blackwater, compañía acusada de graves crímenes de guerra, incluyendo la masacre de Nisour en Bagdad (2007), donde murieron decenas de civiles iraquíes.
Su nombre también se asocia a la fallida operación “Ya Casi Venezuela”, un plan impulsado junto a figuras de la oposición radical como Iván Simonovis, María Corina Machado, Leopoldo López y Gustavo Lainett, donde lograron recaudar más de 10 millones de dólares de donaciones antes de que la iniciativa colapsara, dejando a los aportantes en el olvido.
Además, ha sido señalado de asesorar a gobiernos en crisis como el de Daniel Noboa en Ecuador, tras el estallido de violencia ligada a bandas criminales.
Haití en la encrucijada
El acuerdo con Prince llega en medio de una de las peores crisis de seguridad en Haití, donde el Estado ha perdido el control de gran parte del territorio frente a poderosas pandillas. La entrada de mercenarios extranjeros, sin embargo, abre un debate sobre la soberanía haitiana y el costo real de estas operaciones privadas.
Fuente: Reuters
360°/KR/OBP



