El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, reiteró la postura firme de su país frente a las crecientes tensiones internacionales durante un encuentro con intelectuales en la provincia de Lorestán. La agencia estatal IRNA destacó que, aunque Irán no busca un conflicto bélico, tampoco cederá ante la presión externa.

Durante su intervención, Pezeshkian fue categórico al defender la dignidad nacional:
«No queremos luchar; creo que debemos dejar la guerra de lado, pero si quieren obligarnos, ¿debemos doblegarnos a cualquier precio? Me parece inaceptable que Irán se doblegue», señaló, al tiempo que cuestionó el interés declarado de Estados Unidos en los recursos energéticos de la región.

El mandatario resaltó la resiliencia del pueblo iraní y la importancia de transformar las denuncias en acciones concretas. Según Pezeshkian, garantizar la estabilidad de la nación requiere soluciones prácticas frente a los desafíos actuales, evitando que las tensiones sociales escalen. Subrayó que exponer los problemas por sí solo no basta para enfrentar las dificultades económicas y sociales que atraviesa Irán.

Además, el presidente hizo un llamado a la unidad y a la colaboración de expertos para impulsar reformas en los ámbitos cultural y administrativo. Destacó que su gobierno está dispuesto a recibir apoyo de cualquier sector con experiencia y capacidad, con el objetivo de fortalecer las estructuras internas del país frente a la intimidación extranjera.

Con estas declaraciones, Pezeshkian busca consolidar un mensaje de firmeza y pragmatismo: Irán no desea un conflicto, pero defenderá su soberanía y trabajará desde dentro para garantizar estabilidad y resistencia frente a presiones externas.

Fuente: Medios Internacionales

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