La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró horas antes del tiroteo que obligó a evacuar al presidente Donald Trump durante la Cena de Corresponsales que esa noche «se dispararían algunos tiros», una frase que cobró dimensión literal cuando un hombre armado irrumpió en el evento.

En una entrevista con Fox News Saturday Night, Leavitt aseguró: «Él está listo para la batalla. Les puedo decir que su discurso de esta noche será un clásico Donald Trump: será gracioso, entretenido y se dispararán algunos tiros«. Minutos después, un sujeto embistió un control de seguridad en el hotel Hilton, abrió fuego y fue abatido por agentes del Servicio Secreto, que resultó con un herido.

La opinión pública cuestiona la cronología de los hechos. Analistas debaten si el incidente fue una falla catastrófica del Servicio Secreto al permitir el ingreso de un hombre armado o si existe un trasfondo político para legitimar la construcción de un nuevo salón de baile militar en la Casa Blanca.

Mientras el FBI registra la vivienda del sospechoso en California, la Casa Blanca defiende que la frase de Leavitt fue puramente política y que el ataque fue un acto de «lobo solitario».

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