El combate federal contra el narcotráfico en EEUU ha experimentado una caída drástica, alcanzando los niveles más bajos de procesamiento desde finales de la década de 1990, un análisis de Reuters, basado en casi dos millones de registros judiciales, revela que la administración Donald Trump reorientó las fuerzas del orden hacia la inmigración ilegal, un cambio estratégico que impactó directamente en la persecución de delitos de drogas.
“Trump es un vendedor de autos usados que manipula EE.UU.”
Trump anuncia arancel del 100% al cine extranjero
Lo que dice un exasesor de la Casa Blanca sobre Maduro y el narcotráfico
Los datos indican que en lo que va de año, se ha procesado un 10 % menos de personas por delitos de drogas en comparación con el período anterior, lo que equivale a unos 1.200 casos menos.
En tal sentido, esta disminución se acentuó particularmente en las investigaciones de alto perfil en los casos de conspiración y lavado de dinero, esenciales para desmantelar redes de alto nivel, han sufrido la caída más pronunciada, con un descenso del 24 % en acusados por lavado de dinero.
Según el informe de Reuters, el motivo de este desplome es la «reforma más amplia de las fuerzas del orden» impulsada por la Administración Trump, que ordenó a miles de agentes federales enfocar sus esfuerzos en «repeler lo que describió como una invasión de inmigración ilegal».
Un alto funcionario del Departamento de Justicia confirmó este giro y señaló una reducción en el tiempo dedicado a pesquisas complejas.
«Estamos viendo una reducción en el tiempo de las investigaciones a largo plazo para que los agentes puedan salir con su equipo de redada y ser vistos apoyando las redadas de inmigración.»
Casos de alta prioridad congelados
Al respecto, según el medio, la nueva prioridad ha provocado que incluso las investigaciones sobre narcóticos de mayor envergadura se hayan estancado. Un fiscal federal lamentó que una importante investigación sobre fentanilo que él supervisaba quedó «paralizada» porque se había ordenado a los agentes responsables que se concentraran en las deportaciones.
El balance de acusaciones federales refleja esta reasignación, ya que casi la mitad de los casos este año son por violaciones migratorias. Reuters estima que unos 700 fiscales federales adicionales, más de uno de cada die, se reasignaron para trabajar exclusivamente en temas de inmigración.
A pesar de la caída en procesamientos, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, defendió el enfoque.
“Nuestros exitosos esfuerzos para cerrar la frontera y expulsar a peligrosos inmigrantes ilegales, junto con el enjuiciamiento de narcotraficantes violentos y la lucha contra los cárteles transnacionales, significan que hay menos drogas ilegales circulando en las comunidades estadounidenses.”
Contradicciones en las incautaciones
El análisis de Reuters también mostró datos mixtos en la frontera de EEUU y es que mientras que la cantidad total de drogas incautadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza aumentó cerca de un 6 b%, el número de personas acusadas de importar drogas se redujo en un 6 %, tocando su nivel más bajo en 25 años.
Al respecto, el enfoque en la inmigración se realiza a expensas de la persecución del tráfico de drogas. Como explicó un exfuncionario del Departamento de Justicia. “No se pueden realizar investigaciones exhaustivas de drogas con la participación de varias agencias si se está trabajando en otras cosas.”
Fuente: Venezuela News
360°/KR/OBP



