El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes la salida oficial de su país de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Desde la Casa Blanca, la portavoz adjunta Anna Kelly explicó que esta medida responde a las prioridades “de sentido común” votadas por los estadounidenses. Con esta nueva salida, Trump reitera una postura que ya había asumido en 2017, y que evidencia su rechazo al multilateralismo y a los mecanismos de cooperación internacional.
Tammy Bruce, vocera del Departamento de Estado, también se pronunció y arremetió contra los programas de inclusión y las políticas educativas del organismo. Además, cuestionó con dureza el reconocimiento de Palestina como Estado miembro, asegurando que esa decisión fue “contraria a los intereses de EE.UU.”.
Trump también justificó su retiro al denunciar un supuesto “sesgo pro-palestino” dentro de la UNESCO, y expresó preocupación por la presencia de representantes chinos en cargos de liderazgo, alineando su narrativa con la tensión geopolítica que mantiene con China y algunos países de Medio Oriente.
Con esta decisión, el gobierno de Trump refuerza su línea de política exterior basada en el aislamiento, el rechazo al diálogo multilateral y la imposición de una visión ideológica excluyente. Mientras el resto del mundo apuesta por la cooperación frente a retos globales como el cambio climático, la educación y la justicia social, Washington insiste en levantar muros diplomáticos, bloqueos y censura.
Fuente: Medios Internacionales
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