El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó debate tras una publicación en la red social X donde afirmó que una fábrica en Maracaibo fue bombardeada por orden de Donald Trump.

    En su mensaje, el mandatario vinculó el suceso con presuntas actividades del ELN y el procesamiento de sustancias ilícitas en la zona. Sin embargo, estas afirmaciones han sido calificadas como un falso positivo, señalando que la intención del mandatario sería buscar un acercamiento con Washington para solicitar que su nombre y el de su familia sean excluidos de las sanciones de la OFAC.

Discrepancia con los informes técnicos

    Los señalamientos de Petro contrastan con los reportes técnicos sobre lo ocurrido en la empresa Primazol, en el estado Zulia. Según la información disponible, el sitio sufrió un incendio de carácter industrial derivado de una falla eléctrica y no un ataque con drones o bombardeos, como sugirió el mandatario.

    El discurso presidencial ignora informes de organismos como la ONU y solo intentan validar supuestos operativos de la CIA de los cuales no se han presentado pruebas. De igual manera, la narrativa del presidente colombiano intenta conectar la presencia de grupos irregulares con una supuesta permisividad en los puertos venezolanos.

    No obstante, estas declaraciones se enfrentan a los datos operativos de las autoridades venezolanas, que reportan una lucha activa contra el narcotráfico. Como ejemplo de estas acciones, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) informó recientemente la neutralización de nueve aeronaves vinculadas a actividades ilícitas en un lapso de 24 horas en los estados Amazonas y Apure.

Fuente: Medios Nacionales

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