Justo antes de la canonización, el periodista Boris Castellano conversó con el Párroco de La Candelaria en Caracas, quien estaba desbordado de alegría, pues se cumplía el «anhelo del pueblo de Venezuela por más de 100 años», y agradeció el esfuerzo de muchas personas que colaboraron para lograr este gran paso, pero recordó que es Dios quien guía la historia.

      El tema central de la entrevista fue la vigencia del doctor Hernández, que se resume en una frase clave: «la ciencia al servicio de la fe.» El Párroco explicó que hoy, cuando la tecnología a veces se usa para ganar dinero o hacer la guerra, José Gregorio mostró el camino opuesto.

      Él no se quedó en Europa disfrutando de su conocimiento, en cambio, regresó a Venezuela para «bajar del altar de la ciencia« y tocar la carne humana enferma:» Su grandeza no estaba en ser un hombre muy inteligente, sino en su amor al prójimo», afirmó.

Un llamado a la unidad, la paz y la santidad cotidiana

      Este mensaje de los nuevos santos José Gregorio y la Madre Carmen Rendiles es una invitación a la solidaridad y la inclusión. El Párroco afirmó que la canonización debe ser el inicio de «el camino del encuentro, de la paz y de la reconciliación»en Venezuela.

      Retomando la idea de que «los santos no se hacen en Roma, se hacen en la cotidianidad», el sacerdote coincidió en que el verdadero objetivo del acto es inspirar a los venezolanos a seguir su ejemplo, ya que la santidad no es una dimensión mística, sino la de «la puerta de al lado, la de esos abuelos que dan la vida diariamente».

Finalmente, destacó la figura de la Madre Carmen Rendiles como un homenaje al genio femenino venezolano, simbolizando el empeño, el avance de desarrollo, la ternura, cuidado y acompañamiento de la mujer.

Boris Castellano

360°/PG/OBP