El presidente de Hinterlaces, Oscar Schémel plantea una lectura sobre la estrategia de Estados Unidos para justificar una intervención en Venezuela, basada en la creación deliberada de pretextos.
En una reciente publicación en X, Schémel sostiene que la designación del supuesto “Cartel de los Soles” como organización terrorista, el 25 de julio, formaría parte de un plan para validar una operación militar en el Caribe bajo el pretexto de «lucha antidroga». Para él, el momento evidencia que las acusaciones fueron elaboradas para favorecer la intervención, y no para responder a una amenaza previa real.
Estrategia y coaliciones
Según su análisis, la estrategia de Estados Unidos busca evitar organismos multilaterales donde potencias como Rusia y China podrían tener veto. En su lugar, se construirían coaliciones selectivas con países como Ecuador, Paraguay, Argentina y Trinidad y Tobago, que adoptarían las designaciones antiterroristas sin cuestionarlas. Cada integrante aportaría aportes específicos: antecedentes legales en el caso de Ecuador y Paraguay, peso regional para Argentina y justificación territorial para Guyana, lo que, a su juicio, crea un marco de apoyo difícil de impugnar ante foros internacionales si se examina en detalle.
Schémel describe el “multilateralismo a la carta”, como consistente en forjar una narrativa de “consenso internacional” apoyándose en alianzas bilaterales más que en principios del derecho internacional. Este enfoque, afirma, facilitaría acciones que, desde una perspectiva jurídica, serían difíciles de legitimar ante instituciones internacionales que exigen fundamentos rigurosos.
Respuesta de Venezuela y la reacción internacional
En respuesta a estos hechos, Venezuela habría llevado su réplica a la ONU, buscando el respaldo formal del Secretario General António Guterres y denunciando narrativas que, en su opinión, ocultan la realidad regional. Mientras tanto, Estados Unidos habría evitado pronunciarse de manera contundente ante organismos multilaterales oficiales, y la ausencia de una respuesta cuando medios consultan a la ONU y al Departamento de Estado podría interpretarse como una señal de incomodidad ante el escrutinio institucional.
La estrategia de Washington es evitar organismos multilaterales donde países aliados a la causa venezolana como Rusia y China puedan ejercer veto. En su lugar, construye coaliciones selectivas con Ecuador, Paraguay, Argentina, Trinidad y Tobago – países que adoptan las…
— Oscar Schémel (@OscarSchemelM) August 28, 2025
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