El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó este jueves el traslado del expresidente Jair Bolsonaro a una nueva instalación de reclusión en la capital del país. Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, dejará la sede de la Policía Federal para ser ubicado en una “sala de Estado Mayor”, una medida que busca equilibrar su detención con la seguridad institucional.

La decisión, firmada por el juez Alexandre de Moraes, establece que el exmandatario ocupará un espacio en el Batallón 19 de la Policía Militarizada de Brasilia, conocido como “Papudinha”. Este traslado representa un cambio importante en cuanto a espacio y condiciones de alojamiento.

El nuevo lugar de reclusión ofrece 54 metros cuadrados, frente a los 12 metros cuadrados de la habitación anterior, e incluye además un área al aire libre de 10 metros cuadrados a la que Bolsonaro tendrá acceso libre. Asimismo, el magistrado garantizó asistencia médica privada las 24 horas, con especialistas previamente registrados que podrán ingresar sin notificaciones adicionales. En caso de emergencias, se autorizan traslados inmediatos a hospitales, informando al STF en un plazo máximo de 24 horas.

A pesar de estas mejoras, el juez mantuvo restricciones tecnológicas estrictas. Bolsonaro solicitó un televisor inteligente (Smart TV) en su celda, pero la petición fue rechazada, ya que la conectividad a internet que ofrecen estos dispositivos podría representar un riesgo para la seguridad del Estado y facilitar comunicaciones inapropiadas o la coordinación de actos ilegales.

Con estas medidas, la justicia brasileña busca garantizar que el expresidente reciba un trato acorde a su estatus, pero manteniendo un aislamiento efectivo que impida cualquier interferencia en el orden institucional del país. La combinación de mayor espacio, asistencia médica y restricciones tecnológicas refleja un equilibrio entre seguridad y derechos del condenado.

Fuente: Medios Internacionales

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