El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia informó este domingo que, en las últimas 24 horas, sus fuerzas han ejecutado una ofensiva a gran escala contra instalaciones estratégicas del complejo energético y de combustible utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Según el reporte oficial, los ataques se llevaron a cabo de forma coordinada mediante el uso de aviación, drones de ataque, sistemas de misiles y artillería. La operación no solo se centró en la infraestructura energética, sino que también alcanzó centros de entrenamiento, sitios de lanzamiento de drones de largo alcance y puntos de despliegue temporal de efectivos ucranianos y mercenarios extranjeros en un radio de 144 distritos.

Avance estratégico y bajas en unidades élite

En el frente de batalla, el Grupo de Fuerzas «Centro» del Ejército ruso reportó una mejora sustancial en sus posiciones tácticas. Durante estas operaciones, se confirmó la neutralización de equipo militar y personal perteneciente a diversas unidades de élite, destacando el impacto contra la brigada de fuerzas especiales del batallón Azov.

El Ministerio de Defensa precisó que la ofensiva ha causado bajas significativas en el personal y equipo de un amplio espectro de fuerzas enemigas, incluyendo:

  • Cinco brigadas mecanizadas y una brigada aerotransportada.

  • Un regimiento de asalto de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

  • Una brigada de Infantería de Marina y seis brigadas de la Guardia Nacional.

Control del teatro de operaciones

Este incremento en la actividad militar rusa busca degradar la capacidad logística y de suministro de combustible de las tropas ucranianas, al tiempo que refuerza el control en los sectores clave de contacto. Las autoridades rusas reiteraron que estos ataques quirúrgicos forman parte de la estrategia para desarticular los centros de mando y las bases de apoyo técnico que sostienen las operaciones ofensivas de Kiev y sus aliados extranjeros en la región.

Fuente: RT

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