Desde que regresó a la Casa Blanca el 20 de enero, Donald Trump desató una nueva polémica. El mandatario decidió instalar una galería de retratos de expresidentes como Joe Biden y Barack Obama, pero lejos de rendirles homenaje, la exhibición se burla abiertamente de ellos y ha generado reacciones inmediatas.

La intervención comenzó con la colocación de los cuadros bajo una de las columnas que conducen al Despacho Oval. Lo primero que llamó la atención fue la ausencia de una fotografía oficial de Joe Biden (2021-2025). En su lugar, Trump mandó a exhibir la imagen de una máquina automática de firmas, reforzando la idea de campaña que lo acusa de no tener capacidad cognitiva para gobernar por sí mismo.

El asunto escaló este miércoles, cuando periodistas acreditados detectaron que ahora cada retrato tiene una placa biográfica. Estas descripciones no son neutras ni históricas, sino valoraciones cargadas de ataques personales. Por ejemplo, Barack Obama aparece señalado como «una de las figuras políticas más divisivas de la historia», y su placa destaca el nombre completo «Barack Hussein Obama», un guiño a las teorías conspirativas que Trump impulsó sobre su origen.

En el caso de Joe Biden, la inscripción lo denomina «el soñoliento Joe Biden» y asegura que fue «por mucho, el peor presidente de la historia de EE.UU.». Además, la placa insiste en que las elecciones de 2020 «le fueron robadas» a Trump, una afirmación que los tribunales y las autoridades electorales han desestimado reiteradamente.

Trump tampoco perdonó a figuras de su propio partido. George W. Bush aparece criticado por iniciar las guerras en Afganistán e Irak, conflictos que, según el texto, «nunca deberían haber ocurrido». Bill Clinton recibe una mención mixta: reconoce su gestión económica como «excelente», pero revive sus escándalos personales y recuerda la victoria de Trump sobre Hillary Clinton en 2016. En contraste, Ronald Reagan recibe una reverencia política: se le atribuye que «ganó la Guerra Fría» y se afirma que era un «gran admirador» del actual presidente mucho antes de que Trump entrara en la política.

360°/AR/OBP