El presidente de Nigeria, Bola Tinubu, ha decretado un estado de emergencia nacional en materia de seguridad, una decisión drástica tomada tras una alarmante ola de secuestros masivos y ataques que sacuden diversas regiones del país. Esta medida busca reforzar la capacidad de respuesta y la presencia de las fuerzas de seguridad en el territorio.
Como parte de la estrategia, el nigeriano ordenó una ampliación inmediata en el reclutamiento del Ejército y la Policía: «Es una emergencia nacional y responderemos desplegando más efectivos sobre el terreno», afirmó Tinubu en un comunicado, con la advertencia directa a los grupos criminales: «No habrá más escondites«. El plan contempla la incorporación inicial de 20 mil nuevos agentes, con el objetivo de alcanzar un total de 50 mil efectivos.
La decisión llega en un contexto de creciente inestabilidad. El martes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) confirmó que los secuestradores capturaron a 402 personas —en su mayoría estudiantes— en los estados de Niger, Kebbi, Kwara y Borno desde el 17 de noviembre, de las que solo 88 lograron liberarse o escapar.
Pese a la crítica situación, el presidente Tinubu hizo un llamado a la población a mantener la calma y no ceder al miedo, asegurando que el Gobierno «sigue comprometido con salvaguardar a los ciudadanos, garantizar la unidad nacional y apoyar a las fuerzas de seguridad para restablecer la paz» en el país africano.
Fuente: Medios Internacionales
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