Este sábado, cientos de miles de iraníes se congregaron en el Gran Mosalá de Teherán para el segundo día de las ceremonias fúnebres del Líder Supremo, Seyed Ali Jamenei, quien falleció durante los bombardeos del 28 de febrero. Las autoridades habilitaron las puertas 6, 8 y 11 del sector oriental y las 19, 20 y 21 del sector norte para facilitar el acceso de los asistentes.
La ceremonia oficial comenzó este viernes con la presencia de mandatarios extranjeros y figuras religiosas. Para este sábado, el horario oficial de inicio fue las 6:00 a.m., aunque miles de personas ya se habían congregado desde horas antes en los alrededores para rendir homenaje.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró que la muerte del Líder «no representa el final de un camino, sino el comienzo de una nueva etapa de unidad, firmeza y progreso para la nación iraní, que siempre avanza hacia el mañana, saliendo de las pruebas más difíciles más unida, más firme y más esperanzada».
Las ceremonias continuarán en los próximos días con el traslado de los restos a Nayaf y Karbala, en Irak, antes del sepelio definitivo el 9 de julio en el Santuario del Imam Reza, en Mashhad. La asistencia masiva confirma el peso político y religioso del líder fallecido.



