Samuel Ponce, coordinador del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes de la Universidad Nacional Autónoma de México, alertó sobre el peligro de la automedicación: cuando la gente toma antibióticos sin supervisión, las bacterias desarrollan resistencia y eso puede complicar el tratamiento de heridas leves.

    El especialista estima que, si no se frena la tendencia a automedicarse, a partir de 2050 podrían morir cerca de 10 millones de personas al año por infecciones resistentes a los antibióticos, también, recordó cómo cambiaron las cifras tras la llegada de los antibióticos: antes, la neumonía mataba a alrededor del 35% de los pacientes; hoy la enfermedad provoca la muerte en aproximadamente el 10%. Respecto a las infecciones cardíacas, mencionó que la tasa de mortalidad cayó del 100% a cerca del 25%.

    También insistió en que debemos considerar a los antibióticos como un bien público y un recurso limitado: los médicos y pacientes deben usarlos con extrema precaución, «la distribución de la riqueza determina el acceso a los antibióticos, pero la resistencia se distribuye globalmente, no solo donde se están utilizando directamente», declaró Ponce. 

Fuente: Sputnik

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