El equipo de 360° se trasladó hasta el estadio de béisbol de la Universidad Central de Venezuela (UCV), para ser testigo de un evento de profundo significado espiritual. Una multitud se congregó en un acto de fe inquebrantable: la Gran Vigilia de Oración Todos Unidos por Venezuela, bajo el inspirador lema «Vuelve a Casa». Desde la tarde hasta el amanecer, miles de venezolanos elevaron sus plegarias a Dios por la paz y el bienestar de la nación.
El deseo común: paz y retorno
La energía del evento era palpable, impulsada por un anhelo profundo. Al preguntarles a los asistentes sobre su motivación, las respuestas eran unánimes, como pudo constatar nuestro equipo: «Por la paz de Venezuela», «Porque creo que el Señor tiene algo preparado para toda Venezuela esta noche», «Me motivó venir Dios, la verdad, Dios».

Las peticiones a Dios reflejaron la realidad y las esperanzas de la ciudadanía. «Por la familia. El retorno de muchos venezolanos al país», comentó una asistente. Otro señor elevó su súplica: «Que yo le pido a nuestro Padre que calme la guerra, los conflictos, que obre él en eso».
Una Noche de Oración y Unidad
El Apóstol Ignacio Yllaramendy, presidente de la Gran Vigilia de Oración “Todos Unidos por Venezuela”, compartió su alegría con nuestras cámaras: «Qué bendición poder saludarles cuando son las 4 de la mañana. Estamos en la gran vigilia de oración, fresquito. Ha sido la presencia de Dios toda la noche, un impacto de una multitud de miles de personas… Hemos estado orando por Venezuela, por la paz de la nación, la cobertura sobre la nación».

Llamado a la paz y la vía diplomática
La postura de los líderes cristianos fue clara. «El pueblo cristiano es un pueblo pro-paz. Cree en la vida, no en la muerte. Cree en la paz y no en la guerra», afirmó el Apóstol Yllaramendy. La comunidad cristiana, en general, se posiciona firmemente en la oración «para que haya paz en Venezuela, y para que se abra la vía diplomática de paz para la solución de los conflictos. No soluciones de guerras, sino soluciones diplomáticas», sentenció.
Otros líderes como el Apóstol Yolfran Abache hicieron un llamado directo a la oración por los líderes en eminencia y por la paz. El Arzobispo Herbert Ayer, Presidente del Concilio Nacional de Obispos, recordó a la multitud que su deber es «infundir aliento al pueblo… la guerra no es vuestra. La guerra es de Dios».

Fe que inspira a todos
La fe se manifestó en cada rincón del estadio. La señora Egliner, entrevistada junto a su hijo, testificó: «La palabra del Señor dice que cuando nosotros estamos unidos bajo un mismo sentir, ahí el Señor envía bendición y vida eterna. Y confiamos en Dios que tiene el control de todas las cosas».

La banda venezolana Jahaziel Band también se sumó con su música. Moisés Jerez, líder de la agrupación, señaló: «Nuestro mensaje siempre va a ser el mismo. Jesucristo, reconciliar nuestro corazón con Él y adorarlo con toda nuestra fuerza».

Finalmente, el Apóstol Gregor Sánchez cerró con un mensaje centrado en el amor: «Esto pido en oración que vuestro amor desborde en ciencia y en conocimiento… Lo que Dios desea es que la familia desborde en el amor, el matrimonio, en los hijos, en la comunidad… Porque el amor de Dios es la base y el fundamento para que la familia pueda tener estabilidad, firmeza, gracia y favor».

La Gran Vigilia de Oración Unidos por Venezuela, demostró que, a pesar de los desafíos, la esperanza se mantiene viva y se fortalece en la fe de un pueblo que clama por un futuro de paz.
Eva Araque.
360°/AR/OBP



