El Gobierno de Javier Milei bloqueó este jueves el acceso de periodistas a la Casa Rosada al deshabilitar el registro de huellas dactilares de unos 60 acreditados nacionales y extranjeros, una medida inédita en la historia democrática argentina que fue repudiada por medios, gremios y la oposición.
La decisión se adoptó sin aviso previo, luego de que el Ejecutivo denunciara penalmente a dos periodistas del canal Todo Noticias por supuesta violación de seguridad al grabar imágenes del interior del palacio.
El secretario de Medios, Javier Lanari, argumentó en X: “La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”.
Milei reafirmó su eslogan contra la prensa con un tuit que decía “NOL$ALP” (“no odiamos lo suficiente a los periodistas”) y agregó: “Ser corruptos y violar las leyes de seguridad no es gratis. Algún día las basuras inmundas periodistas (95 %) tendrán que entender que no están por encima de la ley”.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresó su preocupación por una decisión intempestiva que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina. La diputada opositora Marcela Pagano denunció penalmente a Milei y advirtió: “La prohibición del ejercicio de la libertad de expresión de los periodistas es el primer paso para silenciar cualquier voz disidente”.
Amnistía Internacional alertó: «El deterioro del ambiente para el ejercicio de la libertad de expresión en Argentina es veloz y sostenido (…) el clima de intolerancia estatal hacia la crítica se ha transformado en política de Estado”.
FUENTE: DW
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