Al menos 37 migrantes estuvieron recluidos entre 2020 y 2023 en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba, en instalaciones con serios problemas de infraestructura, infestación de ratas y hongos en los techos, donde además se les niega el acceso a procedimientos legales de asilo, según reveló un informe del Proyecto Internacional de Asistencia a los Refugiados reseñado por The New York Times.

El documento describe «signos de deterioro y ruina» dentro de las instalaciones donde son retenidos los migrantes interceptados en el mar. Entre los problemas reportados destacan inodoros que expulsan aguas residuales cuando se utilizan en otras celdas, duchas desbordantes, crecimiento de hongos en los techos y ratas que recorren las habitaciones.

Un limbo legal en la prisión del terrorismo

La base de Guantánamo, diseñada originalmente para albergar a sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, también es utilizada para recluir a personas que huyen de sus países, incluidos niños, en busca de una vida diferente en Estados Unidos.

De acuerdo con el informe, los migrantes permanecen en la instalación un promedio de más de seis meses antes de ser reasentados en un tercer país, deportados a su nación de origen o de obtener un estatus migratorio legal en EE. UU; sin embargo, las disposiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad que garantizan el derecho a solicitar asilo no se aplican a quienes son interceptados en alta mar.

En febrero de este año, solo cuatro migrantes permanecían recluidos en el enclave. El Departamento de Estado reconoció que el estatus legal de estas personas queda en un vacío normativo, sin acceso a los procedimientos migratorios que rigen en territorio continental estadounidense.

FUENTE: Sputnik

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