Una intensa tormenta con vientos de hasta 110 kilómetros por hora azotó el centro y sur de Paraguay, dejando un saldo de más de 700 familias damnificadas, según informó Arsenio Zárate, titular de la Secretaría Nacional de Emergencia (SEN). El fenómeno atmosférico, que había sido alertado desde el sábado pasado, causó estragos en varias regiones del país.
La tormenta provocó afectaciones graves en viviendas, caída masiva de árboles y serios cortes en el suministro eléctrico, lo que generó el caos en las calles. En ese sentido, el director de distribución de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), José González, describió el impacto como grande y el daño como «tremendo». Las regiones más golpeadas incluyen:
El departamento de Cordillera, en la zona central.
Los municipios de Borja y Bottrell, en Guairá (este).
Carmen del Paraná y Cambyretá, en Itapúa (sur).
La ciudad de Pilar, en Ñeembucú (sur).
La ANDE reportó que miles de usuarios se quedaron sin energía, aunque han logrado restablecer el servicio en un 90%, quedando solo «puntos con fallas parciales». Además, las condiciones climáticas adversas mantuvieron ocupados a los servicios de emergencia. Por otro lado, Marco Almada, comandante nacional del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, detalló que se tuvieron que sofocar 13 incendios y se atendieron 35 accidentes de tránsito relacionados con la tormenta, resultando en al menos 11 personas heridas.
El aviso emitido previamente por la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) advertía sobre ráfagas de viento que podían alcanzar los 120 kilómetros por hora, fuertes acumulados de lluvia, descargas eléctricas y la posible caída de granizo.
Fuente: Telesur
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