El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, ofreció una rueda de prensa ante más de  47 medios internacionales y 170 representaciones diplomáticas en la que calificó como una “agresión en toda la línea” las amenazas recibidas en las últimas semanas contra el país y su gobierno.

    «Hoy las comunicaciones con Estados Unidos están deshechas, ellos así lo han establecido con sus amenazas de bombas, muertes y chantajes. Así no funcionamos nosotros. Pasaron de una etapa de relaciones de comunicación maltrechas a desechas«, dijo este lunes.

   Maduro afirmó que, hace cinco semanas, le amenazaron a Venezuela con barcos misilísticos, un submarino nuclear y advertencias de bombardeo, invasión y ocupación. Denunció que amenazaron personalmente a él y a autoridades como el ministro Vladimir Padrino López, y criticó declaraciones públicas que, según dijo, promueven una acción militar contra la nación.

   Frente a esas amenazas, el presidente dijo que el Ejecutivo ha respondido uniendo, empoderando y entrenando al pueblo: “Unir al pueblo de Venezuela, empoderar al pueblo, entrenar al pueblo y defender desde las calles nuestra verdad”. Afirmó que los venezolanos son “gente de trabajo, gente de bien, patriotas y gente honesta”.

«No es una tensión, es una agresión»

   El presidente subrayó que esto no es una tensión, es una agresión —judicial, política, diplomática y con carácter militar— y afirmó que Venezuela está facultada por el derecho internacional y la Constitución para prepararse y ejercer el legítimo derecho a la defensa de la paz. Añadió que, si fuera necesario, el pueblo defendería la nación “con serenidad, con seguridad y también con alegría”.

   También criticó versiones sobre una posible invasión desde Puerto Rico al tiempo que sostuvo que muchas acusaciones contra Venezuela son “puras mentiras”. Finalmente, hizo un llamado a los medios a un “gran esfuerzo ético para mostrar la verdad” de una nación que, dijo, alcanzó su independencia y logros con trabajo y empeño.

 

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