En Indonesia, las protestas contra el aumento de salarios para los parlamentarios han dejado un saldo doloroso: al menos siete muertos y 20 desaparecidos, de acuerdo con la Comisión para las Personas Desaparecidas y Víctimas de la Violencia (Kontra).

«Hasta el 1 de septiembre de 2025, se habían registrado 23 informes de personas desaparecidas en cinco ciudades (…). Tras el proceso de búsqueda y verificación, 20 personas siguen desaparecidas y tres han sido encontradas», informó KontraS la noche del lunes a través de redes sociales.

Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) coinciden en que las muertes suman “al menos siete”.

Las manifestaciones comenzaron en Yakarta el pasado 25 de agosto, pero pronto se extendieron a Palembang, Banjarmasin, Yogyakarta y Macasar, después de que se aprobara un aumento de salario para los 580 miembros de la Cámara de Representantes. Con esta medida, cada parlamentario pasaría a ganar 14.000 dólares mensuales, una cifra que encendió la indignación popular, ya que la mayoría de los trabajadores del país recibe menos del 3% de ese monto por mes.

La tensión se disparó cuando un vehículo policial arrolló a un mototaxista. La respuesta de los manifestantes fue inmediata: incendiaron cuarteles, edificios públicos y atacaron residencias de políticos, incluida la de la ministra de Finanzas, Sri Mulyani. Ante el caos, el presidente Prabowo Subianto ordenó el despliegue de militares y policías para contener la situación.

La violencia forzó tanto al Parlamento como al propio Subianto a dar marcha atrás con los polémicos beneficios. Sin embargo, el conflicto está lejos de terminar: nuevos llamados a protestar frente a la sede legislativa ya están convocados para este miércoles.

Fuente: Globovisión

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