Al menos 61 personas fallecieron y otras 119 resultaron heridas por las lluvias torrenciales que azotaron Afganistán durante la última semana, mientras que cuatro permanecen desaparecidas, informó el principal portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid.

Las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas. Las precipitaciones causaron daños generalizados en viviendas, agricultura y medios de subsistencia. Según cifras oficiales, 2.448 casas quedaron total o parcialmente destruidas y miles de familias se quedaron sin refugio. La emergencia coincide con un terremoto registrado el viernes en el noreste del país, que dejó ocho fallecidos de una misma familia.

En los últimos años, Afganistán ha sufrido inundaciones devastadoras repetidamente. Los fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones repentinas y las sequías, están aumentando en el país, un fenómeno que los expertos vinculan con la crisis climática.

FUENTE: DW

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