La Fiscalía de Corea del Sur solicitó este viernes una condena de 10 años de prisión contra el expresidente Yoon Suk Yeol, a quien acusa de obstrucción a la justicia tras su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024. El caso marca un nuevo capítulo en el complejo proceso judicial que enfrenta el exmandatario.
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Esta es la primera pena solicitada formalmente contra Yoon, de los cuatro procesos abiertos en su contra por la imposición de la ley marcial. Entre ellos figura una causa por insurrección, el cargo más grave, que podría derivar en una condena de prisión perpetua.
Durante la última audiencia celebrada en el Tribunal del Distrito Central de Seúl, el equipo del fiscal especial presentó la solicitud y sostuvo que el exmandatario incurrió en un «delito grave» al recurrir a la «privatización de instituciones estatales» con el fin de encubrir y justificar sus acciones ilegales.
Según informaron medios surcoreanos, el tribunal tiene previsto emitir su veredicto el próximo 16 de enero, apenas dos días antes de que venza el plazo de la detención preventiva que pesa actualmente sobre Yoon. La acusación por obstrucción a la justicia se centra, entre otros hechos, en su presunto intento de evitar ser detenido en enero pasado.
En paralelo, el proceso por insurrección seguirá su curso y no se espera una decisión antes de febrero. Yoon Suk Yeol mantiene su defensa de la declaración de la ley marcial, aunque, de ser hallado culpable por ese delito, podría enfrentar una condena a cadena perpetua o incluso la pena de muerte.
Fuente: Medios Internacionales
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