En una exclusiva de su segmento «ClaraMente», la periodista Clara Vega ha puesto en evidencia la operación de terrorismo psicológico emprendida contra Venezuela, cuyo foco reciente ha sido la supuesta amenaza y peligrosidad del espacio aéreo nacional, una narrativa, impulsada por Estados Unidos y reforzada por transnacionales de la comunicación, lo que ha llevado a algunas aerolíneas internacionales a apegarse a una advertencia que viola el derecho internacional.

    En ese sentido, Vega subraya la gran contradicción en esta campaña mediática, ya que mientras se promueve la narrativa de riesgo, los vuelos en el cielo venezolano y caribeño continúan con normalidad; incluso revela que aeronaves de la misma nación que promueve la alerta han aterrizado en suelo venezolano. Esta maniobra, según la periodista, encaja en la teoría de guerra psicológica planteada por figuras como Noam Chomsky (sobre el terror como política exterior) y Edward Bernays (sobre la manipulación masiva a través del miedo e impulsos inconscientes).

Datos desmienten la alerta

    Ahora, bien, la analista aportó datos para desmontar la supuesta amenaza, donde muestra que Venezuela ha registrado 1.474 operaciones aéreas movilizando a más de 101.813 personas. De este total, 36.606 viajeros corresponden a vuelos internacionales, desde que la administración Trump hizo la advertencia.

    Por otro lado, el ejemplo más claro de la contradicción reside en el programa Vuelta a la Patria, que esta última semana repatrió a más de 500 venezolanos. Asimismo resaltó que más del 50% de estos ciudadanos regresaron desde Estados Unidos y lo hicieron en un avión de una aerolínea estadounidense, la cual solicitó y obtuvo permiso para volar de la Autoridad de Aeronáutica Civil de Venezuela.

    Adicionalmente, Vega citó al portal Bloomberg, que reportó el traslado de personal de la petrolera Chevron a sus sitios de producción en el país, concluyendo así que, en un panorama internacional que avanza hacia un sentido multipolar y pluricéntrico, estas operaciones de terrorismo psicológico, plagadas de contradicciones y desmentidas por los hechos y los datos, han perdido su fuerza y su impacto sobre la realidad venezolana.

Clara Vega

360°/PG/CV